jueves, 15 de julio de 2010

El Este y sus fracturas.

Reincidente en intentar conocer la región Este desde el cielo, tuve la oportunidad hace poco de tomar una "radiografía" de las fracturas territoriales de esta región,  esta vez con un vuelo realizado en helicóptero sobre las principales áreas turísticas y urbanas del polo. 

Desde Cap Cana hasta Macao, el territorio turístico del Este presenta fracturas de todo tipo,  causadas por factores que van desde la forma en que nació y ha crecido la zona hasta la forma en que se ha planificado y repartido el territorio. Algunas de las fracturas más notables e influyentes podrían ser...

Fracturas Sociales: Notables en los asentamientos urbanos y turísticos, su calidad y distribución en el territorio. Evidente en los contrastes que podemos percibir en aquellas zonas donde a menos de 500 metros de distancia de un gran hotel todo incluído se instala un asentamiento informal caracterizada por la vulnerabilodad de sus infraestructuras y la carencia de las necesidades básicas que abundan y abusan los grandes hoteles. Tangibles en los muros que levantan estos hoteles, reforzados en algunas ocasiones en trincheras que separan marcadamente al turista y al local consolidando así la ausencia de intercambio cultural auténtico entre los unos y los otros, quedando un vacío en la experiencia de ambos agentes indispensables en la dinámica económica, cultural y ambiental del turismo.
Fractura Territorial-Urbana: comprobable en la percepción que nos da el recorrido por las vías de transporte (mar, aire, tierra) de la zona Este. Acaso alguien ha percibido una sensación diferente a estar pasando por un camino perteneciente a una finca enorme y totalmente privatizada, en la que vamos de paso, sin saber hacia dónde vamos? Esto sin mencionar la ausencia total del sentido de orientación, sin  oportunidades de avistar la zona costera en ningún tramo, ni identificar el punto exacto del territorio donde te encuentras, y qué tan cerca o tan lejos queda el próximo destino. 
Fracturas Ambientales: concebidas desde el momento en que se empezaron a insertar en el territorio tipologías turísticas con diseños importados por las cadenas hoteleras extranjeras y realizados por profesionales que desconocían o no consideraban la importancia del contexto natural existente en la zona a la hora del diseño de las infraestructuras. Esto provocó el catastrófico resultado (que aún no ha mermado) que casi extermina la gran franja de manglares existentes, apropiándose posteriormente de zonas ricas, aprovechables o extremadamente vulnerables como, humedales, lagunas...  para instalar campos de golf o la "parte atrás" donde los hoteles alojan sus infraestructuras de servicio y mantenimiento. De esta forma, los hoteles terminan repitiéndose en un patrón absurdo en su contexto, sobrecargar y privatizar el frente costero dirigiendo toda la densidad disponible para su lote en esta franja, agrediendo la franja de manglares que se ubica en lo que en planificación territorial llamamos "segunda línea" y dejan finalmente el fondo del lote totalmente vacío,que es aquel frente que da cara a las vías terrestres de circulación.
Fracturas de Identidad: El territorio no está consolidado en una identidad común. No existe el sentido de pertenencia del espacio público, porque este espacio no existe. No hay sentido de permanencia en el lugar, sus habitantes sólo consideran esta zona como el lugar donde trabajan o se ganan el sustento, no como el lugar donde se asentarían de manera definitiva junto a sus familias. Territorialmente, las distintas zonas que conforman todo el polo turístico  (Cap Cana, Punta Cana, Bávaro y las cademas hoteleras que contiene, Friusa, Pueblo Bávaro, Cabeza de Toro, Macao...) son una especie de conjunto de burbujas que se tocan y no guardan relación alguna en su conformación. Analizando esta fractura desde una escala más baja, las infraestructuras hoteleras a veces pueden sorprendernos con una imitación burda de cualquier estilo ajeno al nuestro, o peor aún, una mezcla de varios de estos estilos, como si se intentara recrear una tierra de fantasía  a lo Disney Land, incluso usando disfraces de diseños supuestamente ecológicos o sostenibles, reforzando aún más el sentimiento de burbuja.


A pesar de todas las fracturas existentes, cabe resaltar también se reconocen puntos interesantes donde es posible empezar a generar intervenciones que estratégicamente motiven una dinámica diferente, que ayude a sanar los puntos donde flaquea el polo turístico que más beneficios económicos deja a nuestro país, y que debido a su crecimiento exige una evolución en su infraestructura y su planificación, con el fin de consolidarse no solo como un atractor económico fuerte sino tambien como un territorio que propicie la calidad de vida, permanencia y seguridad tanto de los visitantes como de los locales.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me Gusto... De antemano te pido permiso, porque te tomare como referencia para compartir algunas de tus ideas en mi tesis..!!

Así que por ahí veras tu nombre entre paréntesis y con un numerito al lado..!!

Nieves Segura!

Elia Mariel dijo...

Nieves, dale pa lante
un honor para mi
avisame cuando presentes tu tesis que me interesa ir a verla

Suerte !! :)

Jorge Ventura dijo...

Excelente síntesis de la situación Bávaro. Me hubiese gustado experimentar con tu escrito una de las fracturas, a lo mejor la de Identidad, a la escala humana, y así dar ese "zoom in" perceptual.

Está perfecto.