sábado, 27 de febrero de 2010

de camino a Miches...pesqué un pececito.

Si señores ese mismito, me lo encontré en una bomba de la autopista Las Américas, yo camino a Miches y él saliendo de práctica matutina. Al descubrirlo parqueándose, mi amiga Mariví fue testigo de los nervios infantiles que me entraron, y es que como atleta persigo la trayectoria de Marcos Díaz desde que hizo record aquella vez en la piscina del Body Shop.  

Aunque llevaba mi cámara enganchada al cuello, si Mariví no hubiese soltado esas palabritas mágicas: "pídele una foto, dale, que ápero" creo que me hubiese quedado boba viéndole salir de su vehículo, sin poder proferir ni una palabra.

Atiné finalmente a saludarle tímidamente y pedirle que me ragalara una foto, y quedaron en mi mente todas las cosas que siempre he pensado en decirle: Que lo sigo desde que salió a a luz pública, que soy una más de los montones de dominicanos que le admiran, y que lo tengo "fichao" con el proyectazo "Swim Across the Continents" con las Naciones Unidas, un proyecto que sin dudarlo haría yo misma si fuera un pececito igual que él.

Para los que no conocen "Swim Across the Continents" les dejo este video.

martes, 23 de febrero de 2010

"Catón"

La primera vez que lo ví iba él caminando entre los curiosos (como yo) del mercado, y entró a uno de los tantos restaurantes de comida típica del Barrio Chino. Además de cargar con su bastón, tenía enganchada una sonrisita llena de buena vibra e ingenuidad.

Al poco rato lo veo salir en dirección a la Av. Duarte con un objeto nuevo en las manos: un cundeamor enorme de largo tallo, al cual le había agregado palillos en puntos estratégicos. Se posicionó en la esquina y se agachó como el "má ápero", colocando el cundeamor en la acera, justo delante de él. La fruta quedó entonces como si fuera sobre pilotes, levitando del suelo, y con el tallo hacia atrás, levantado.

Empezó a gritar: -Catón, catón, catón... con marcado acento, mientras señalaba el objeto inanimado que claramente buscaba representar a un animal bien vivo. 
-Ratón, Don Mizhou. Es ratón, no catón... Eso dijo quien le quedaba al lado, entre risas, y Don Mizhou al verme con cámara dispuesta a disparar hasta posó con todo el gusto del mundo.

Claramente Don Mizhou es el alma del Barrio Chino, a mí él me robó tó lo chelito, lo volví a ver en la tarde, celebrando el Año Nuevo e invitándome a sumarme a la fiesta. Yo sueño con regresar y saciar las ganas que me quedaron de tomarle millones de fotos.

lunes, 22 de febrero de 2010

Este año es del tigre...

Hoy estuve celebrando el Año Nuevo chino dándome una vuelta por el barrio chino de nuestra ciudad capital en búsqueda de fotografiar las actividades propias de esta celebración.

Mi sorpresa fue encontrar mucha más inspiración fotográfica en las actividades de los mercados y comercios de la zona que en las propia festividad, la gente es todo un tema, se dejan fotografiar y disfrutan de verte curioseando y preguntando sobre las anguilas, las tayotas chinas, los cundeamor, y todo producto que se encuentre uno en el camino. Aquí dejo dos foticos para calentar la pista, dentro de un rato seguiré publicando más.




jueves, 18 de febrero de 2010

entre la luz y yo... quién te extrañará más?

Tendré que guardarte dentro de una cajita en la alacena de los recuerdos que jamás  sucedieron y sentarme de ahora en adelante solo con la luz para discutir con ella sobre quién te extrañará más: si ella, que ha podido tocarte y bañarte de brillo cuando te sentabas a mi lado, o yo, que pude disfrutar de ver el brillo que produje en tus ojos mientras recibía de lejos esa última sonrisa correspondida que me diste.

miércoles, 17 de febrero de 2010

en barquilla, por favor...

Nunca he entendido porqué existen personas que eligen una cajita para comer su helado, dejando a un lado la interesante, y para mi obligatoria, barquilla. Consumir helado en cajita (y perdónenme aquellos que se den por aludidos) es una de las cosas más tontas que pueden haber sobre la faz de este planeta.

Aunque corra el riesgo de ensuciarme, vale cada segundo, si puedo vivir la experiencia de tener completa libertad de agarrar una barquilla, sentir esa texturita y calidez del cono, y poder lamer, morder, o pellizcar con los labios el helado y sentir asi sus diferentes temperaturas y sabores, sin limitarme al bocado de una cuchara mientras sostengo un recipiente frío, sin olor ni sabor. 

¡Terminar un helado masticando esa textura crocante es una experiencia gloriosa, y encima de todo, es hasta más ecológica!

lunes, 15 de febrero de 2010

Amor animi arbitro sumitur, non ponitur

El ángel, cargado de la energía que con rosas le había obsequiado su gran amor, se sintió en necesidad de compartir y repartir la alegría que hacía tiempo llevaba en el corazón escondida. Como en el cielo no era permitido y mucho menos bien visto que entre ángeles se amasen, decidió finalmente bajar a la Tierra y contagiar a los mortales del amor puro y desinteresado que explotaba en sus venas.

Un ángel con rosas pierde la razón en la Tierra. Cargando 6 rosas pasea en el paisaje nocturno de aquella calle colonial que en ausencia de bombillos en los faroles, estaba alumbrado por las luces que se filtraban desde los hogares donde aún no decidían irse a dormir.

Entrega una primera rosa a la doña que sentada en una silla custodiaba la única puerta abierta de toda la calle, y viendo la sonrisa que en ella provocó, el ángel se dio cuenta de que su recorrido se iba a poner cada vez más interesante. Otra rosa, para el obrero haitiano que apareció sorpresivamente entre la oscuridad y limpiaba sus brazos del polvo y el concreto,  aparentemente pasaría la noche allí mismo en esa acera, y aunque   su expresión delataba que no entendía de qué trataba o cuál era la intención oculta del obsequio, el ángel no se desanimó y siguió su recorrido aún con 4 rosas en mano. La siguiente rosa para el curador de la exposición, quien no se preocupó por agradecer la entrega del ángel, y una última rosa para aquel teatro que aunque cerrado dejó en una de las  aberturas de la pancarta que anunciaba el nombre del local y los próximos estrenos. Ya con sólo 2 rosas, el ángel decide conservar una y devolverle otra a su amor para tenerlas como símbolo de la historia de su unión y el viaje al único lugar donde tal vez algún día podrían expresar lo que escondían sus corazones.

Queriendo vivir para siempre en tierra de los mortales, pero asumiendo que era su responsabilidad regresar al hogar, el ángel empieza a desplegar sus alas escondidas cuando se percata de la presencia de unas lucecitas de colores que se filtran desde uno de los zaguanes del callejón. Atrapado por lo atractivo de las luces y como a esa hora ya no quedaba nadie despierto el ángel aprovecha para descansar sus pies adoloridos y nada acostumbrados a caminar, y vuela hasta el zaguán por donde se filtran los colores de un arbolito con lucecitas de colores, sobreviviente de las cenas navideñas y el día de Reyes. 

Con sus ojos vio un cochecillo, prueba de que allí vivía un niño, y escuchó una voz melodiosa que aparentemente cantaba canciones de cuna. -"Tal vez sea un Principito. ¡Qué divino!", pensó el ángel mientras sin dudarlo dejaba sacrificadamente su rosa del recuerdo en el zaguán de aquella casa que tanto le había cautivado. Con todo listo y llevándose la rosa que ofrecería de vuelta a su amor, el ángel partió de regreso a su hogar con una gran historia y una sonrisa en sus labios.

Dos días después, en una calle colonial triste, oscura y vacía, suena con el viento una hoja atascada que parece querer escapar de la silla que la tiene prisionera, aquella donde hace dos noches un ángel entregó una rosa a una señora. En la hoja, de un periódico matutino, se lee el titular que cuenta cómo fue encontrado, en una casa de la zona colonial, el cadáver de una mujer y su bebé asesinados por su esposo, luego de que al ver una rosa en el zaguán de la casa donde vivían, este último perdiera la razón y fuera dominado por la rabia y los celos, asumiendo que el regalo había sido dejado por un supuesto amante.

sábado, 13 de febrero de 2010

Posidonia

La Posidonia, esa "matica" a la cual casi todos le tienen repulsión y lo ven como un símbolo de suciedad en las playas, resulta ser uno de los elementos principales en la conservación de las mismas.Si se les remueve, se provoca que nuestras playas duren menos tiempo, bajen de calidad y que la carga turística sea inaguantable para el sistema natural con el que funciona la costa.

La Posidonia, que no es más que el pasto característico de las praderas marinas caribeñas, aporta a la formación de dunas y frena el efecto de la erosión de la arena, evitando que el viento al quedar la playa sin dunas la arrastre kilómetros adentro. Es también parte de la arena misma, cuando su descomposición, al igual que las rocas y otros seres vivos marinos, las convierte en parte de la costa a causa del oleaje.

jueves, 11 de febrero de 2010

lunes, 8 de febrero de 2010

Carretera de corazas...

Recuerdo cuando era pequeña y de camino a mis fines de semana en Juan Dolio observaba absorta como cruzaban los cangrejos la carretera. 

¡Qué maravilla! no eran varios, eran montones, rojos, rosados, naranjas... todo un espectáculo!!!!. Los sentía como si pudiese hablar con ellos, algo me decían mirándome a los ojos, pero el CRASH que producía el automóvil al aplastarlos no me dejaba oir sus palabras. 


Hoy todavía esta Juan Dolio, ahora tengo otro automóvil para viajar, pero en el camino cangrejos que me hablen ya no habrán.

domingo, 7 de febrero de 2010

A vuelo de pájaro

En Arquitectura, cuando observamos un objeto o edificio desde su parte superior se le llama "a vista o vuelo de pájaro" que es igual a referirnos a ver un objeto o edificio en planta. 

Las aves tienen una visión en planta del mundo que vivimos los terrícolas y aunque probablemente sea muy común para ellas ver desde ese ángulo, observar la Tierra desde el cielo es uno de mis más preciados sueños, de ahí que sea  admiradora de los trabajos del fotógrafo Yann Arthus-Bertrand, que necesite ir en la ventana de los vuelos de avión para evitar depresiones y que en mi lista de fantasías, ver el planeta Tierra desde el espacio ocupe uno de los tres primeros lugares. 

Muy cercano a esto Yasmín me embarcó, o nos embarcó, en una aventura de paseo por los cielos de Bávaro, para ver desde otro ángulo uno de los territorios que expreso sin tapujos está lejos de ser mi favorito... pero desde el aire pude apreciar la magia de la que tal vez hablan las aves en vuelo.
La hermosa burbuja voladora amarilla en la playa de Jellyfish siempre nos había cautivado y tal vez la sinergia provocada por tan esperado fin de semana, y descubrir que tambien teníamos burbujas de colores, hizo que repente como niñas de 5 años tomáramos la decision de subir a los aires en una burbuja de colores. Nos apresuramos a reservar y una yola nos recogió para llevarnos al bote desde donde salía la travesía, con los ánimos un poco bajos porque tuvimos que asumir que no nos tocaría volar en una burbuja de color, sino en la amarilla que vimos a nuestra llegada a la playa.
Aceptando lo que ya dábamos por hecho y justo cuando los del turno anterior agotaron su ticket de viajero... PAM!!!! nos anuncia el capitán de bote que la intensidad del viento está incrementando y que necesitaremos cambiar el paracaídas por otro que tenían guardado. -"Ves, estas son las cosas que sólo me pasan a mi" dice Yas, que es pendeja y hasta duerme con la luz de su mesita de noche encendida, mostrándose un poco nerviosa. De repente y entendiendo que el cambio en el viento fue un regalo de papa Dios veo como poéticamente desciende la burbuja amarilla, parece una obra surrealista mientras se arruga, y se mezcla con el sol, y el agua, y casi de manera mágica… sí! sacan el nuevo paracaídas y resulta ser de colores! Nuestras caras de niñas volvieron a iluminarse: la nueva burbuja era de colores... y otra vez con 5 años nuestra nueva tarea era ubicar en la costa a Juanka, nuestro fotógrafo de la jornada y hacerle señas para que reparara que en la burbuja de colores subiríamos nosotras, tal como nuestros espíritus infantiles lo habían planeado.

Amarradas y listas, despegamos, y la hidrosfera nos besó los pies de manera sublime al iniciar nuestro ascenso, en señal de despedida. La travesía había empezado...
Estando en el cielo, Yas y yo recordamos a aquellos amigos que esta vez por elección no estuvieron arriba con nosotras y que en ese fin de semana no me acompañaron a visitar ese pedacito de tierra mal planificado como casi todo en nuestro país, y yo aprendí que la tierra de Bávaro, aquella que tenía tantas riquezas naturales, tantos manglares, humedales y lagunas, llanos costeros... está aun ahí y agonizando todavía respira desde el farallón que divisé a lo lejos y desde ese corazón de algas que observé bajo mis pies, tan definido que da la impresión que late moviendo el torrente sanguíneo de la Tierra que son las olas.

NOTA: Gracias a Yas y Juanka por darme sin darse cuenta este regalo de cumpleaños y a Juanka en especial por regalarnos fotos tan lindas de nuestra travesura y que acompañan este post. Para los que quieran ver el corazón de algas de Bávaro, pulsen "Corazón del Este"

jueves, 4 de febrero de 2010

Ojos Indígenas


La Reserva Ecológica Ojos Indígenas, dentro del complejo Punta Cana es uno de los lugares más bonitos del Este, y es una muestra de una zona natural conservada, en una región donde a mi parecer lamentablemente el territorio parece más un Disneylandia barato y no una zona turística de características incluyentes socialmente ni respetuosas del medio ambiente.