lunes, 4 de enero de 2010

...ha salido ya el tranvía.



Y abrazada me quedo a la melancolía de tu ausencia, no me queda otra opción y “hoy, el barrio donde habito no es ninguna pradera”. Las semanas de euforia quedaron atrás y me agobia la falta de sol caribeño mientras me golpea la brisa que congela la pasión. Es el momento de recordar que ya una vez pretendí viajar “a bordo de un barco enloquecido”, ese “que viene de la noche y va a ninguna parte”, y no habiendo aprendido la lección ando de paseo por los rieles de aquel tranvía que hace tiempo salió, y que apenas hoy he llegado a visitar por primera vez. “Entonces por la ciudad camino, no pregunten a dónde”.

Buscamos un “encuentro que ilumine el día” que se ha hecho destacar nublado y lluvioso, sin forma de acercarme hasta el momento en que todo decide tomar una pausa. Vestido de jinete azul que viaja por jungla de asfalto avisas tu llegada: 5… 4… 3… me asomo, me observas a contraluz, y yo busco una mirada que no encuentro desde mi balcón. Tú sigues el destino, yo regreso a refugiarme por hoy, y sin embargo no mañana, en la “calle melancolía”. “Si quieres encontrarme, ya sabes dónde estoy”.

(una canción de Sabina logra conjugar lo que inventa mi cabeza sumándolo a todos los objetos y los sentimientos que se producen en un solo día. Un solo evento, tantas emociones. Un solo responsable)


4 comentarios:

Pedro Genaro dijo...

Aún no sale el post, pero la foto es CRIMINAL!

Elia Mariel dijo...

ya salio el post !!

: )

CAZA LAGARTO dijo...

Sin embargo, no mañana...
Transmites la melancolia como la alegria cuando la tienes.

Elia Mariel dijo...

caza lagarto... de eso se trata, me halagas :)